Wednesday, October 07, 2009

El límite de la paciencia, la frontera de la cordura

“Del frenesí de la ilusión y el canto de la pasión, a la preocupación y humillación del que habla con dolor”.
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Nunca pensé que por medio de la desilusión y la rabia las cosas se pudieran aclarar. Yo mismo mantenía el discurso de que las decisiones o sentimientos importantes jamás hay que evaluarlos en la hora de los extremos, es decir, cuando estás o muy alegre o muy triste. Este discurso lo mantengo, sin perjuicio de que ahora admito que existen ciertas excepciones a la regla general.

Luego de intentar purgar el enojo por medio de la paciencia y la resignación, mi orgullo propio propuso irse a huelga de la mano del cansancio. Es así, aunque lo quiera negar y mi historia pretenda ir a desalojar a aquellos huelguistas que se han tomado mi corazón a punta de violentos golpes y alaridos.

El punto de desequilibrio, y por tanto el desvío de la virtud de la prudencia, radicó en la falta de amor propio, allí cuando ya te humillas más de lo necesario y tu dignidad clama por un poco más de atención. Yo le hacía la vista gorda, escapaba de los gritos. Hasta que llega el punto crítico, donde el más ínfimo descuido puede detonar la bomba acumulada por el tiempo.

Quizás su madurez (¡tan necesaria en nuestro tiempo!) aún no ha regresado de la estación de ferrocarriles y se quedó pegada mirando el andén del frente. Ese andén que lleva hacia otro camino, hacia un destino diverso antagónico del actual.

Mas ya no esperaré a que se encuentren. Me cansé, pasó la hora y es tiempo de volver a la realidad. Si no se la jugó lo suficiente, ¿por qué debo seguir pensando en lo que pudo ser y ya no será?.

Decidido, mirándola con indiferencia, doy media vuelta y mis pasos se alejan en la dirección opuesta. Comienza una nueva historia sin ella.
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Walter Schulz.

Saturday, September 05, 2009

Sinfonía triste. Parte III. Peregrinar hacia la patria del despido


Caídos los destellos de la luz, la noche lentamente se convertía en ama y señora de la creación. Un nuevo día comenzaría después, pero yo aproveché de lanzar al aire el mensaje oscuro que presionaba por salir.

PEREGRINAR HACIA LA PATRIA DEL DESPIDO

En mi corazón dormita un sentimiento
ahogado en el canto de la incertidumbre,
mientras lucha por su vida, se desvanece
la esencia de su ser: comienza el peregrinar
hacia la patria del despido.

Si el tiempo es capaz de curar las heridas
producidas por la injusticia del recto sentir,
¿no será que se engaña utilizando palabras
vacías e imposibles de reproducir?.

La crueldad del recuerdo común se expande
hasta conquistar la lejana tierra del pasado,
allí donde florecían los besos cansados,
allí donde los árboles se adornaban de encanto.

Las llamas de la visión de futuro se han convertido
en blancas cenizas que miran desoladas la muerte
que se aproxima. Es el vómito del fuego incesante
del cual fuimos parte.

Mas ahora mírame a los ojos
como siempre lo hiciste.
Notarás la fatiga reinante al actuar
fingirás una estrella caída en la mar.

Si arriesgar el último aliento me diera certeza
de volver a los tiempos de antaño...

¡Cuán fácil sería dar muerte a los miedos
disfrazados de engaño!


Walter Schulz

Monday, July 20, 2009

Sinfonía triste. Parte II. La Dama de blanco


SINFONÍA TRISTE. PARTE II
LA DAMA DE BLANCO

Ya me he cansado de mirar los destellos tenues de la Luna. Son como una cascada de momentos alegres junto a las emociones propias de un estado de agobio. Y el problema es que a la vez me considero el mejor de los amantes de la Dama de blanco.

Podrá ser un problema que han vivido todos los hombres, podrá ser un problema propio de mi persona. Lo único que tengo claro es que su pasividad y perfecta claridad refleja lo mejor que puede llegar a ser una Dama consecuente con lo que siente su corazón: un cáliz de pureza y armonía.


LA DAMA DE BLANCO

Blancura imponente,
dulzura celestial.
La Dama en su vestido,
la novia en su ansiedad

Señorita de virtudes
de alegría y seriedad.
Mariposa de colores,
mujer suave y virginal

Misteriosa y frente en alto
hoy te dignas en mirar
a este pobre desdichado
que te ama sin cesar.

Gracias por acompañarnos a lo largo de la historia. Has sido la fuente de las mayores obras que los hombres pueden hacer. Así y todo, no siento celos de ellos, pues aunque se esfuercen, nadie conseguirá producir lo que yo tengo en mi corazón: una ardiente pasión que se regocija cada vez que el sol baja la persiana y sales tú, sonriente, imponente, preciosa.

Walter Schulz

Thursday, May 14, 2009

Un caminar triste por los pasadizos


UN CAMINAR TRISTE POR LOS PASADIZOS

Cada mañana es un nuevo desafío
un levantarse con los ojos caídos
un caminar triste por los pasadizos

Los pasadizos de tu ausencia,
de tu sonrisa lúgubre.
Mi alma se marchita por dentro
y grita sin que el viento la escuche

En la hora de mi muerte llegará
el momento de enfrentar mi propio juicio:
todo lo que no te di, todo lo que dejé
acumulado en mis sentimientos.

Es la inconsistencia del sentir
lo que me decepcionó.
La oportunidad se esfumó,
se vistió con el traje del despido.

La sangre fluye por mis manos
fascinándose al verme sufrir.
Se excita al sentir que mi corazón
a ratos se detiene por la angustia.

Y así continúa la vida,
a pasos sollozantes,
al ritmo de un funeral
mientras el muerto
se retuerce en su tormento.

Ahora es mejor seguir escondido
escuchando los truenos del amor dormido.
Es la solución parcial del hombre que soñó
y ahora vive muerto en la desolación

Nada más triste hay en la vida que la despedida de dos mitades que creían formar un ideal común. La congoja se apodera de los latidos del corazón mientras la razón se cae a pedazos mirando las fotos del pasado.

Un momento gris, una nube agria. Sucesos inesperados que llegan en la hora menos indicada: cuando descubro otra sonrisa, otro amor que lentamente gobierna partes de mi ser. ¡La historia es un círculo!.

Aunque en mi defensa puedo decir que ahora la experiencia es mi mejor amiga. Hoy la tengo convidada a la hora del té.


Walter Schulz

Wednesday, March 25, 2009

Las alas de la libertad


Las alas que durante un tiempo se mantuvieron
inmóviles a la espera de una orden que las hiciera volar, miraban atónitas lo nuevo que ocurría en el cuerpo que las sostenía.

Los años de esperanzas frustradas se habían terminado.
La orden por fin llegó: “¡funcionad! ¡iros si queréis!, sois libres al fin!”, se oía en el ambiente.

Pero ellas, confundidas y descolocadas,
no tenían la osadía de partir.
Se habían acostumbrado a permanecer así,
pensativas, contemplando la vida pasar por sus ojos.

Fue necesario un remezón para que se lanzaran al vuelo,
una sacudida violenta para que tomaran consciencia de
su nuevo estado que dejaba atrás los días de esclavitud.

Un poco atrofiadas, desacostumbradas de llevar a cabo su función,
emprendieron la aventura de surcar los cielos.
La vida se les aparecía tal cual era, inmensa, majestuosa y vibrante.
Nada podía aplacar la excitación que experimentaban en su interior.

Palabras vacías, cantos sin melodías, oraciones sin fe,
ése era el sentimiento reflejo del pasado.

¡Ahora todo era tan distinto!.

Sentían que la llovizna las acariciaba.
Como nunca antes, se daban cuenta que el sol
las acurrucaba bajo su manto y que la luna las acompañaba
en sus alegrías y penurias

¡AHORA VIVÍAN DE VERDAD!

Walter Schulz

Wednesday, February 04, 2009

Los amigos no tan amigos


El corazón trastocado se pregunta con firmeza: ¿qué ha ocurrido?
La sangre silenciosa no se pronuncia en lo más mínimo.

El corazón insiste: ¿por qué me ha pasado esto a mí?
La sangre ya cansada lo mira con desdén…

El corazón poseído por un espíritu de angustia incontrolable exclamó: ¡mientras ves que me ahogo en mi pesadumbre tú te limitas a mirarme sin decir nada!

La sangre respondió: ¿qué quieres que te diga?. Yo creo que el problema que tienes viene de ti mismo, yo no tengo ninguna responsabilidad.

Atónito por la respuesta de la sangre que consideró una insolencia, el corazón dijo con cólera: ¡tú eres la que me irriga con tu líquido, por lo tanto todos mis problemas vienen de ti!. Sólo tú puedes sacarme de esta angustia que ya no me deja hacer nada.

Con indiferencia, la sangre miró hacia un lado y suspiró. Luego de largos minutos en que ambos parecían haberse aburrido de la discusión, la sangre preguntó: ¿de verdad crees que todos tus problemas vienen de mí? ¿Te das cuenta de lo que dices?. Creo que debes madurar un poco y abandonar esa actitud infantil de decir que la causa de tus problemas provienen de los demás. Yo sólo cumplo con irrigar el cuerpo con mi líquido para que funcionen los órganos, y tú me bombeas para que no quede estancada en ninguna parte. ¿Te das cuenta que los dos tenemos una función en común pero que a la vez cada uno posee un ámbito de autonomía y libertad?, ¿cómo es eso de que tus problemas son mi responsabilidad?.

El corazón no supo qué responder, pues era la primera vez que la sangre lo interpelaba de manera tranquila, coherente y pausada...¿acaso tenía razón?.

La sangre agregó: claramente yo puedo hacer que tus problemas sean menos dolorosos o más fáciles de sobrellevar, ya que para eso están los amigos. Pero lo que no puedes hacer es exigirme que yo me sienta responsable de tus desafortunados sucesos. ¿Entiendes realmente lo que te digo?

El corazón observaba a la sangre con una mirada mezcla de admiración y tristeza. El sentimiento que lo embargaba era de una felicidad tremenda al darse cuenta de lo madura que era su amiga, y por otra parte, de una pena incalculable, pues caía en la cuenta de todas las situaciones amargas por las que hizo pasar a la sangre con su actitud intransigente e injusta…


Walter Schulz

Sunday, October 26, 2008

Corazón de miel intensa


Después de la tormenta siempre dicen que llega la calma. Al parecer es cierto, pero...¿el dicho toma en cuenta la magnitud de la tormenta?, ¿será posible que viva permanentemente en la vida de un hombre?. No lo sé. Lo único que puedo decir es que mi amor por tí ha subsistido en un rincón de mi corazón durante todo este tiempo y que la calma, la paz, nunca me ha podido abrazar.

¿Qué podré hacer para olvidarte después de tantos años?.

CORAZÓN DE MIEL INTENSA

Corazón de miel intensa
llama que arde sin parar
has llamado tú a mi puerta
y no he podido reaccionar

Desprevenido me has pillado
de sorpresa justo hoy
cuando pienso en cada instante
en defenderme de tu amor

Tu me encantas y lo sabes
pero hay veces en que yo
vuelvo a las viejas tonteras
que impedían nuestra unión

Oscuridad, nubes, sombras,
grito, llanto, tempestad,
paredes negras que me encierran
en mi torpeza y soledad

Mas mírame a los ojos
y vuélveme a decir,
esos susurros silenciosos
que esperaban siempre un “sí”

Tu mirada temerosa
consigue hacerme suspirar:
eres la mujer más bella
que he podido contemplar

Pero hoy día la respuesta
no te la puedo entregar,
pues el daño que es pasado
ronda en mi libertad…


Walter Schulz